Siempre faltaba algo
Llevo pocos años en moto y desde la primera temporada he ido probando las grandes apps de navegación. Algunas planificaban una ruta preciosa y luego, ya en carretera, me dejaban tirado. Muchas nunca acabaron de ir bien en el soporte del manillar. Y demasiadas me metían por los ojos feeds, insignias y amigos cuando yo solo quería carretera.
Lo que más me fastidiaba era el momento en que se acababa el asfalto. También ruedo por pistas, por el Trans Czech Trail y el Trans Euro Trail, y justo ahí las apps que probé dejaban de tener sentido: giros equivocados, caminos sin salida, una línea que cruzaba un campo y a la que llamaban ruta. Quería una app que me guiara de forma fiable, que me montara una ruta circular cuando solo quiero salir a rodar y que tirara por el camino de tierra sin rechistar. Por eso existe ArcRoute.
